¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO?


El humano, siendo un ser consciente y pensante, debe de afrontar la realidad en la que vive, debe entender que sus acciones juegan un rol importante en el rumbo que toma la vida del único planeta donde nace, reside y convive entre su misma especie y otras.

Quiero comenzar con el argumento más relevante para validar la tesis antes presentada. Según el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, sólo quedan 12 años para modificar el rumbo, revertir el cambio climático y salvar el planeta. En septiembre del 2018 en Nueva York, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, convocó una reunión de líderes, “no para que vengan con discursos sino con un plan, ya que el Acuerdo de París no es suficiente para detener el cambio climático. Se requiere un plan para reducir en un 45% durante la próxima década y alcanzar las cero emisiones para el 2050” aclaró. A partir de allí, se empezaron a evaluar los principales problemas que afectan directamente el medio ambiente, la mayoría ligados a nuestra cultura consumista y tóxica en los parámetros de extracción de materia prima para mantener dicha cultura.
En segundo punto, el planeta cuenta con 1386 millones de km3 de agua, se calcula que 97% es agua salada y sólo el sólo el 2.5% del agua se considera dulce. Si tenemos en cuenta que el 90% de los recursos disponibles de agua dulce del planeta están en la Antártida, sólo 0.5% de agua dulce se encuentra en depósitos subterráneos y 0.01% en ríos y lagos. Ahora, de toda esta agua, un 0.007% es agua potable para repartir entre los 7 billones de habitantes, sin contar el porcentaje que se pierde a diario entre uso, contaminación y desperdicio que provocan los mismos habitantes por falta de cultura ambiental y valores.
Como tercer punto y último, está más que claro que las guerras por territorios ahora solo forman parte de un capítulo en la historia de la humanidad, las próximas serán por recursos. Los estudios de la ONU muestran que más del 40% de los conflictos armados internos de los últimos 60 años están vinculados con los recursos naturales”, aseguró el Secretario General. Expuesto en el punto número dos, el recurso indispensable del agua no es ilimitado, juntado al cambio climático, los campos tendrán dificultades en nutrirse modificando la producción de alimentos para la actual sobrepoblación que se espera, siga incrementando al paso de los años.

En conclusión, seguir viviendo entre una la indiferencia de la situación por la que estamos pasando, generará que los esfuerzos que hacen las pocas personas completamente lucidas sean en vano. Los seres humanos terminarán provocando su propia extinción agotando hasta el máximo sus propios recursos naturales, incluyendo a los animales que los irá devorando directa e indirectamente. Para frenar el catastrófico final de nuestra historia, solo debemos ser empáticos y respetuosos con la naturaleza, madre de toda las razas.

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